Martina, Belén y la música

“La música, la de verdad, no suena: te atraviesa el cuerpo de parte a parte”

Le preguntan a una escritora en el chat de un periódico:

“ -¿El deseo de ser punk se pasa con la edad? Gracias, Belén. me gusta leerte.
-Espero que no, a mí no se me ha pasado.”

A mi me gusta Belén Gopegui desde que leí “La conquista del aire”. Lo cogí de la Biblioteca de Aragón un poco por azar, porque me gustó el texto de la contraportada, supongo, y porque me gustan los libros de Anagrama amarillos. Y me costó leerlo, no porque sea una novela complicada sino porque cada frase te da varias razones para ponerte a reflexionar sobre otras muchas cosas, como cuánto vale el dinero, qué importancia tiene mantener la integridad frente al trabajo…

Después, leí “La escala de los mapas”, que me atrapaba por las noches hasta que me dormía encima del libro, en ese monólogo de Sergio, en los mil nombres de Brezo… apenas recuerdo claramente la historia, es densa y enredada, pero sí el lamento del personaje, que sabe, porque ya le ha pasado, que el amor se rompe. Y él no quiere volver a recoger pedazos.

Martina, la protagonista de “Deseo de ser punk”, también habla mucho de pedazos rotos. Tiene 16 años, y busca una música, una actitud, pero ni YouTube ni las conferencias universitarias ni los sermones de los curas en los entierros le dicen cuál es el dibujo que sale de su puzzle. Y ve como a su alrededor las personas también intentan recomponer sus trozos, y a veces ni siquiera eso, se quedan mirando las mil esquirlas de cristal en el suelo de la cocina, sabiendo que es inútil y ya solo queda barrerlas.

No terminé de leer aquel librito, que debe de andar por las estanterías de Marta, pero “Un pistoletazo en medio de un concierto. Acerca de escribir de política en una novela”, deja bastante clara la intención de Gopegui, por si a alguien se la había pasado desapercibido que los problemas de los que habla la escritora -problemas que los personajes aceptan cada uno a su manera, pero sin violencia- no son solo una cuestión sentimental, sino propia del desquiciante sistema que sufrimos. Tal vez “La escala de los mapas” dejaba eso menos al descubierto pero es fundamental en “La conquista…” (donde amistades se ponen en jaque por una cuestión laboral y económica) y vuelve a ser trasfondo de la historia de la adolescente Martina.

deseodeserpunkEscribo todo esto cuando aún me queda un capítulo del libro por leer, y la verdad es que yo tampoco sé cómo voy acabar este texto. Mejor lo dejo aquí, me lo leo, y… no, no lo cuento. Se lee en una tarde, merece la pena devorarlo del tirón en una tarde, así que aquí estará en la estantería esperando a que alguien pida algo para leer…

Deseo de ser punk

Belen Gopegui

Anagrama, 2009, 197 pág.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La papelera, Un libro y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s